En medio del ritmo cotidiano, la mente se llena.
El cuerpo se tensa.
La atención se dispersa.
La meditación es una invitación a regresar , a volver a la respiración, al silencio y al espacio interior que aparece cuando dejamos de empujar y empezamos a escuchar.
En estos encuentros creamos un espacio sencillo y cuidado para detenernos.
A través de prácticas de atención plena, respiración y meditación guiada, el cuerpo comienza a relajarse y la mente encuentra un lugar donde descansar.
La naturaleza y los caballos acompañan este proceso de forma natural.
El viento, los sonidos del entorno y el ritmo del lugar nos recuerdan algo que a menudo olvidamos: que no hace falta hacer mucho para estar presentes.
Los caballos aportan una cualidad especial de presencia que invita a habitar el momento con más profundidad.
Déjate guiar para escuchar más allá de las palabras, a percibir con el cuerpo y el corazón, y a dejarnos sostener por la calma que irradian estos sensibles seres preciosos.
Colaboración con @shambhala.puertaelfica

