Doménico

El artista del grupo

Sensible y expresivo, Doménico vive la vida con intensidad… especialmente cuando se trata de comida (su barriguita lo delata). Le encanta jugar, mostrarse y “chulear” un poco para enseñar todo lo que sabe hacer.

Llegó en 2019 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los caballos más simpáticos y respetuosos del grupo. Tiene una gran capacidad para relacionarse tanto con otros caballos como con las personas, manteniendo siempre un equilibrio entre energía y cooperación.

Doménico es un auténtico experto en el trabajo pie a tierra. Disfruta de los ejercicios, los entiende con facilidad y los ejecuta con precisión, lo que lo convierte en un gran compañero de aprendizaje.

Eso sí, trabajar con él también requiere liderazgo. Si la persona no está presente y clara, su atención se dispersa fácilmente… sobre todo si hay hierba cerca. En ese caso, no dudará en desviarse hacia el borde de la pista o del camino en busca de un buen bocado.

En los talleres, su expresividad lo hace muy didáctico: muestra con claridad lo que ocurre en la interacción y responde de forma honesta y visible.

Doménico nos recuerda que aprender también puede ser un arte: una combinación de técnica, presencia… y un toque de juego.

En verano sufre de eccema estival, por lo que en algunas fotos se le puede ver “disfrazado” con sus característicos trikinis, que forman parte de su cuidado diario.