Dermatitis estival

Cómo combatir las moscas y el eccema de verano

Atención: algunas imágenes pueden resultar desagradables al mostrar heridas de dermatitis.

El eccema de verano es una de las batallas más duras para muchos caballos y sus cuidadores. Cuando tu caballo se rasca sin parar, sabes que el enemigo principal son las moscas. Pero no todo está perdido. Con un enfoque integral, podemos reducir muchísimo su malestar.

Aquí te comparto el protocolo que sigo con mi caballo, que vive en un paddock dinámico y tiene afectada sobre todo la zona de la línea alba, ingles, axilas y la cara, para mantener su piel lo más sana posible durante los meses de más calor.

1. Barrera física: la primera línea de defensa

Lo más importante es evitar que la mosca se pose sobre la piel. Para ello, mi caballo lleva:

Máscara antimoscas: Imprescindible para proteger la cara, una de las zonas más sensibles.

Tierras diatomeas: es un polvo natural compuesto por microfósiles de algas unicelulares fosilizadas, ricas en sílice. No es tóxico y actúa como un potente insecticida mecánico que deshidrata a los insectos. Aplico una cantidad sobre toda la línea superior de todos los caballos. Cada mosca que se pose en el polvo, acabará deshidratándose.

Mi invento customizado – el «trikini» : He creado un modelo customizado para mi caballo. Se trata de una especie de faja que le cubre la barriga, parte del pecho, las axilas y el ombligo. Con esta protección las moscas no pueden acceder directamente a la piel irritada y no hace falta ponerle una manta de cuerpo entero.

2. Higiene diaria: limpieza y protección

El siguiente paso es la rutina de higiene:

  • Una vez al día limpio y desinfecto suavemente la zona irritada. Utilizo jabón de clorhexidina y agua.
  • Después lo seco con toquecitos con una gasa y dejo que se termine de secar al aire.
  • Finalmente aplico una pomada de zinc para proteger la piel de la suciedad y la humedad, creando una barrera que además calma el picor y protege del sol.

En casos de herida abierta, piel roja, aplico miel como barrera protectora. La miel es antiséptica y a la vez deja transpirar la herida. Una vez cicatrizado ya vuelvo a poner pomada de zinc en la piel.

Aquí hago especial énfasis en la zona genital que no se puede cubrir con el trikini. Aplico la pomada en las ingles y el prepucio para así crear una barrera temporal y a la vez regenerar la piel dañada.

3. Alimentación y suplementos: la piel se cura desde dentro

La piel de dermatitis necesita más componentes para regenerarse que un caballo sano. En su dieta incluyo:

  • Hierbas medicinales como la caléndula (antiséptica y cicatrizante natural), ortiga (refuerza el sistema inmune y tiene efecto antioxidante).
  • Zinc: Fundamental para la regeneración de la piel.
  • MSM: Ayuda a reducir la inflamación y favorece la reparación de los tejidos.
  • Aceite de linaza: ácidos grasos esenciales, omega 3 y 6 que estimulan la renovación de una piel saludable, y tiene un efecto antiinflamatorio natural

Estos suplementos ha marcado una gran diferencia en la velocidad de recuperación de las zonas irritadas.

4. Control del entorno en un paddock dinámico

Por último, pero no menos importante, la desinsectación.

Al vivir en un paddock dinámico, fumigar contra las moscas es casi imposible (hay muchos metros cuadrados, suelo natural, árboles, …). Mi solución no es eliminar las moscas del entorno, sino alejarlas de mis caballos.

Coloco trampas para moscas estratégicamente en diferentes zonas del paddock. Así los insectos se sienten atraídos hacia ellas y reducimos drásticamente las probabilidades de que se posen sobre el caballo. Es un método limpio y muy efectivo. Las trampas contienen un cebo natural, no tóxico, que se renueva cada 4 semanas. Gracias a estas trampas conseguimos eliminar una inmensa cantidad de moscas.

Conclusión

La importancia es la constancia. Aunque veas mejoras en pocos días y pienses que puedes saltarte las curas un día, no lo hagas. El día que no realizas las curas se tornará en tu contra. Al día siguiente te encontrarás unas heridas muchísimas más grandes.

El eccema de verano no tiene una cura mágica, pero con constancia y un enfoque combinado (barreras físicas, control de moscas, suplementos e higiene) podemos hacer que nuestro caballo esté mucho más cómodo.

Si tu caballo también sufre, espero que esta rutina te sirva de inspiración.